Blog de reflexiones de una escritorzuela ansiosa de compartir su peculiar y deforme visión del mundo, a través de su novela en ciernes.
miércoles, 14 de abril de 2010
Suma y sigue, o resta.
He escrito un capitulo unas 4 veces. Completo. Desde el inicio hasta el final.
En él, todo el pueblo ha de escuchar como el personaje más temido de toda la novela convence y manipula al pueblo para que actúe en beneficio de ella misma. Ella aterroriza en realidad. Pero nunca lo suficiente.
Es un pasaje muy importante que no debe ser mal escrito. Es la primera vez en toda la novela en que ella aparece y ni siquiera hago justicia a la descripción de la susodicha. Estoy atascada en un interminable pasaje que no sé como solucionar.
Escribir un libro es fácil. Pero escribir un libro con sentido y con conocimiento de causa y consecuencialidad... eso ya es harina de otro costal. No quiero escribir por escribir, releer y conformarme. Quiero escribir sabiendo lo que escribo, releer y sorprenderme.
Quizá una de las ventajas de tener tan clara la estructura de la novela y sus personajes, es que ahora puedo decidir no escribir ese capítulo y continuar en el siguiente. Pero temo perder el hilo y empezar a escribir contradicciones, difíciles de detectar y más aún de corregir. Tengo un brillante argumento parado por ese tipo de contradicciones. No puedo corregirlo, ni tampoco retomarlo porque no sé a donde puede llegar. Aquella novela murió, y no pienso permitir que eso le pase a Teilnok y a Tim. Son demasiado importantes para mí.
¿Qué debo hacer?
domingo, 11 de abril de 2010
Obcecada.
miércoles, 17 de febrero de 2010
2,4,6,8 .... Secuencias
martes, 10 de noviembre de 2009
Olvidemos que hay futuro.
Mi conclusión final es que los planes y objetivos te llenan y te vacían demasiado rápido. Y sin embargo soy tan estúpida que no puedo evitar de aspirar a ellos.
Soy una personita inquieta e inconformista hasta extremos insospechados. Y lo peor de todo es que no quiero dejar de serlo. Me siento bien al sentir que los demás son hormigas aburridas y conformistas, y yo soy una desgraciada revolucionaria. Ironías supongo.
martes, 27 de octubre de 2009
¿Quien es ella?
Hola! El motivo de esta entrada sorpresa es una humilde petición de ayuda: Tengo un problema con un personaje secundario del libro, porque no estoy segura de que refleje lo que pretendo. Solo sale por el momento, en dos pasajes aislados y separados. Los presento:
"Caminaba camino a casa, hambriento, pero calmado. La lluvia ya no arreciaba, solo acariciaba la tierra de Naovahn, casi con dulzura. La capa estaba envolviendo la caja, y él ya caminaba al descubierto, sin demasiados restos de sangre.
La zona del populacho ya estaba frente a él, y el cielo estaba más oscuro que otras noches. Teilnok contempló las ventanas silenciosas, la tierra mojada, y alguna luz aislada de alguna taberna que albergaba alcohol.
-Teilnok, ¿a donde vas sin hacernos una visita? - Treana se apoyaba en el vano de la puerta de roble. - Estás calado, aquí tenemos fuego suficiente.
La sonrisa pícara embaucó al lobo, que se acercó sumiso.
-Buenas noches.
Ella tiró de él, tratándolo como a un muñeco, y arrastrándolo dentro. Lo besó.
-Treana... No puedo quedarme. Ahora no. Vendré otro día.
Suplicante, ella, entristeció. Su cara no mudó la expresión: sabía que Teilnok le permitía jugar con él y no iba a dejar que la viera flaquear. Sin embargo susurró con falso orgullo.
-Promételo...
Teil le besó la mejilla, y sintió profundamente estar custodiando esa estúpida caja, de la que ni siquiera sabía el contenido. Volvió bajo la lluvia, y necesitó una cerveza al segundo siguiente de perder de vista las curvas de esa mujer. Anduvo enfadado, golpeando las piedras a lo largo de esa calle, y cuando tomó una de las callejuelas a la derecha se percató de que ya no llovía."
"Miró por encima del hombro y vio como Treana le decía adiós desde la ventana más alta. Teilnok sonrió para sí. Ella ni siquiera aceptaba su dinero, pero la sensación de caminar libre de pensamientos durante un rato no tenía valía posible. Notaba que las piernas le funcionaban más lentas y pesadas que de costumbre. Había bebido más de la cuenta, y su percepción estaba afectada. No había tensión en los músculos de su espalda y sus talones rozaban demasiado el suelo. Su paso era extremadamente lento, pero no le importaba. El sol había caído hacía mucho tiempo y no le importaba llegar tarde a casa."
Pues ya está, ya veis que Treana es más que secundario. Nok la menciona una vez más en otro capítulo pero para sí mismo, no aparece en realidad. Os lo transcribo y recordad que nada de lo que leáis tiene que ver con ella. No es la princesa y no tienen relación entre sí. Nok solo piensa en Treana porque está agobiado.
"A pesar de que Nok estaba pensando en cierta princesa, consiguió enterarse de lo fundamental de la conversación, y habló por vez primera.
-¿Sabes porqué lo hicieron?
-¡Hombre si has hablado! Ya pensaba que tu mala cara había afectado tu lengua.
-¿Qué mala cara?- Él seguía a lo suyo, engullendo pan ahora.
-Veamos: moratones, cortes en las manos, el labio hinchado.. . No ha sido tu mejor noche.
-Bien, -dijo Nok, mirando a Moali- es decir, que no sabes porqué lo hicieron.
Sintiéndose ofendido, el guardia contestó en seguida.
-Fué la lluvia demonios.- Ante la mirada de estupor de sus compañeros.- Sí, lo sé, llueve siempre, pero ¿tanto? El río comienza a crecer y hay quien no lo aguanta.- En tono más confidencial añadió.- Se vuelven locos porque saben...
Ilkio había ido irguiéndose poco a poco, hasta parecer un palo. Nok volvió a desconectar de nuevo “¿Quien va a atacar en ese paso? Mierda, necesito a Treana”
Cuando se dio cuenta sus piernas se movían nerviosas. Se levantó de la silla frotándose las manos, y rozando constantemente el mango de la espada. Trataba de ignorar los gritos de Ilkio y Moali, y también trataba de ignorar a la princesa y sus estúpidos viajes nocturnos. En uno de los paseos inquietos que estaba dando por la taberna, se topó con Tim, y con una mirada astuta en sus ojos.
-¿Qué te pasa? ¿También te ha afectado la lluvia?"
Ahora decidme... ¿que sabéis de Treana? Todo lo que se os ocurra por favor.
viernes, 9 de octubre de 2009
En silencio y a oscuras.
El nombre de una rosa
Es más tal si no se pronuncia.
Es menos rosa con el sol,
Que acariciada por la luna.
A oscuras una rosa sin nombre,
Es más grande y es más pura.
La pureza de un rojo sangre
En una oscuridad plateada.
Que sueña, derrite y abre
Las puertas de la razón a patadas.
Porque todo tiene un nombre,
Signifique rosa o atadura.
Herida de amor, o de venganza
Herida se llama, y no por eso cura.
Porque los nombres no son nada,
En la oscuridad ellos no alumbran,
Alumbran las esencias y las almas
Que sin mencionar nombre, perduran.
Alba Rosillo Llamas
miércoles, 7 de octubre de 2009
Locos
En esta búsqueda, aún sin buscar nada en concreto, estoy descubriendo muchas cosas que lamento no haber descubierto antes. Hablo de Vincent van Gogh... ¿Quien no lo conoce? Estoy segura: todos sabeis decirme algo sobre él. La noche estrellada, uno de los muchos autorretratos, los lirios, la habitación, las interminables sillas, con suerte los campesinos que comen patatas... El genio esquizofrénico, recluuido en su manicomio interno y externo mientras pinta, siempre a la sombra de su hermano... Y sigue desdichado incluso tras morir. ¿Qué diría si supiera que creemos que se cortó la oreja? El verdadero responsable de la pequeña mutilación del lóbulo debe de reirse en su tumba.
Ya veis, incluso tras morir sigue siendo desdichado porque popularmete, nadie conoce la verdad.
El holandés, genio loco ingenuo, ingresó voluntariamente en un manicomio ¿que agallas hay que tener para hacer tal cosa? ¿Hasta que punto debe una persona ser consciente de su locura? Poco es demasiado en estos casos. El genio ya es esclavo de los dimes y diretes de su vida.
Antes de compartirlos, o si quiera pensarlos un segundo más, os invito a uniros con Van Gogh a la locura de leer su biografía y los estudios de sus cuadros más polémicos. Leed sus cartas y tratad de comprended a un genio prostituido tras su muerte, e ignorado durante su vida.
Puede que sea cierto eso de que todos los genios están locos.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Resbalón
Todo empezó muy bien, y Marian sonreía. Eso parecía ser lo más importante de todo. Marchaba todo sobre ruedas y las ideas convencieron bastante a la cumpleañera. Hubo algunos imprevistos (no vayais a cenar al foster's por vuestro cumpleaños)
A pesar del baile y la locura, cuando llegamos a casa mi yo maníaco-maniático se hizo cargo de la situación. Hubo un torbellino de sensaciones y emociones en mi cabeza que me hicieron decir y hacer cosas muy inusuales en mí. Perdí por un momento ese innato impulso de divertirme a mí y a los demás.
Y tiré a la basura la noche.
No puedo permitirme resbalones así, porque Marian no tiene la culpa. No tiene ninguna.
jueves, 24 de septiembre de 2009
Piedra, papel y con suerte tijera.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Lectores, Teilnok; Teilnok, lectores.
Me encantaría tener ganas de mostraros todo el trabajo que estoy haciendo con mi nueva novela. Incluso gran parte de ella está en soporte analógico y no en digital, y eso amigos míos es un gran logro. Pero no tengo ganas. Prefiero plantar dentro de un tiempo- temo que será bastante - un tomo con sobrado condimento en la cara de alguien, sin que ese alguien sepa qué va a pasar en la historia. Quiero que sea una aventura para alguien leer mi libro. Vale, no tiene título, ¿y qué? No es lo único que importa. Lo relevante de ese libro es su protagonista. ¿Su nombre? Teilnok. He decidido recopilar unos fragmentos de él para que os vayais familiarizando con mi coleguita. De la historia no os contaré nada... por el momento.
"Olía a polvo y a madera raída. Se oía crujir la pequeña ventana opaca y sucia que estaba en el rincón más absurdo e inaccesible del lugar. Teilnok advirtió esto, y sonrió divertido, a pesar de su situación. Se sentaba despreocupado sobre una precaria silla, que chirriaba a cada respiración del hombre, al cual -acostumbrado a la suciedad y a aquel olor a rancio- no le importaba traquetear sobre la mesa mugrienta con los dedos."
"El barón seguía mascando, y gruñendo cada vez que miraba a Teil.
-Tu nombre.- Exigió.
Teilnok estaba muy ocupado quitando trozos de barro de sus botas, parecía que contestaba por casualidad.
-Sabandija está bien. Me gusta. Tiene personalidad.
-Dime donde vives.
Teil miró desafiante al barón. Mostró una pícara sonrisa.
-Debería usted de haberme citado en otro sitio más elegante, quizá en el teatro, o en su propia casa, frente a una buena comilona.
-Donde vives.
-Mi gran señor... No estoy muy seguro. Si se refiere a donde paso la mayor parte del tiempo... Entonces frente a una jarra de cerveza. Si se refiere a donde duermo... Entonces ahora vivo en casa de cierto coleccionista de arte que ha dejado a su mujer sola en casa durante su viaje. - Rió - No sé si me entiende...
-Perfectamente.- Asintió confuso el barón. No había obtenido respuesta.
-Seguro.- Teilnok, levantó las cejas, y se puso en pié para apoyarse en la mesa. "Eunuco" Pensó.
El barón dio un imperceptible paso atrás.
-Mi hija ha sido violada. Brutalmente y reclamo justicia.
Inmediatamente el ambiente de la estancia cambió. La tensión se hizo tangible y Teilnok se inclinó un poco sobre la mesa, interrogando con sus ojos profundos al barón. Su tono de voz era peligrosamente tenue.
-¿Cuanto vale para usted la justicia?"
Simpático, verdad?