martes, 10 de noviembre de 2009

Olvidemos que hay futuro.

Desde que recuerdo, muchos de mis planes y objetivos se han visto truncados irremediablemente. La racha continúa, tras haber cumplido 21 años. Mis últimos tres posibles viajes se han ido al garete: Bournemouth, París y Tenerife. EL primero y el último son causa y reacción de ser una persona responsable con empleo y casa. Daría vidas por ser una adolescente que ve la tele y que ha terminado de estudiar y piensa... "que hago? Estudio o no este año?". Pero eso no puede ser. Ahora veo como mi entorno vive de la nada y me deja en la estacada, dando por hecho que soy lo suficientemente fuerte como para no odiarme a mí, ni mi situación. Y París... en fín, puede que si la gente que me rodea supiera leer mejor todo habría ido sobre ruedas... Estaré en casa, "disfrutando de mi tiempo libre". No pensaré que debería de estar en París. No lo haré.

Mi conclusión final es que los planes y objetivos te llenan y te vacían demasiado rápido. Y sin embargo soy tan estúpida que no puedo evitar de aspirar a ellos.
Soy una personita inquieta e inconformista hasta extremos insospechados. Y lo peor de todo es que no quiero dejar de serlo. Me siento bien al sentir que los demás son hormigas aburridas y conformistas, y yo soy una desgraciada revolucionaria. Ironías supongo.

martes, 27 de octubre de 2009

¿Quien es ella?

Hola! El motivo de esta entrada sorpresa es una humilde petición de ayuda: Tengo un problema con un personaje secundario del libro, porque no estoy segura de que refleje lo que pretendo. Solo sale por el momento, en dos pasajes aislados y separados. Los presento:


"Caminaba camino a casa, hambriento, pero calmado. La lluvia ya no arreciaba, solo acariciaba la tierra de Naovahn, casi con dulzura. La capa estaba envolviendo la caja, y él ya caminaba al descubierto, sin demasiados restos de sangre.

La zona del populacho ya estaba frente a él, y el cielo estaba más oscuro que otras noches. Teilnok contempló las ventanas silenciosas, la tierra mojada, y alguna luz aislada de alguna taberna que albergaba alcohol.

-Teilnok, ¿a donde vas sin hacernos una visita? - Treana se apoyaba en el vano de la puerta de roble. - Estás calado, aquí tenemos fuego suficiente.

La sonrisa pícara embaucó al lobo, que se acercó sumiso.

-Buenas noches.

Ella tiró de él, tratándolo como a un muñeco, y arrastrándolo dentro. Lo besó.

-Treana... No puedo quedarme. Ahora no. Vendré otro día.

Suplicante, ella, entristeció. Su cara no mudó la expresión: sabía que Teilnok le permitía jugar con él y no iba a dejar que la viera flaquear. Sin embargo susurró con falso orgullo.

-Promételo...

Teil le besó la mejilla, y sintió profundamente estar custodiando esa estúpida caja, de la que ni siquiera sabía el contenido. Volvió bajo la lluvia, y necesitó una cerveza al segundo siguiente de perder de vista las curvas de esa mujer. Anduvo enfadado, golpeando las piedras a lo largo de esa calle, y cuando tomó una de las callejuelas a la derecha se percató de que ya no llovía."


"Miró por encima del hombro y vio como Treana le decía adiós desde la ventana más alta. Teilnok sonrió para sí. Ella ni siquiera aceptaba su dinero, pero la sensación de caminar libre de pensamientos durante un rato no tenía valía posible. Notaba que las piernas le funcionaban más lentas y pesadas que de costumbre. Había bebido más de la cuenta, y su percepción estaba afectada. No había tensión en los músculos de su espalda y sus talones rozaban demasiado el suelo. Su paso era extremadamente lento, pero no le importaba. El sol había caído hacía mucho tiempo y no le importaba llegar tarde a casa."


Pues ya está, ya veis que Treana es más que secundario. Nok la menciona una vez más en otro capítulo pero para sí mismo, no aparece en realidad. Os lo transcribo y recordad que nada de lo que leáis tiene que ver con ella. No es la princesa y no tienen relación entre sí. Nok solo piensa en Treana porque está agobiado.


"A pesar de que Nok estaba pensando en cierta princesa, consiguió enterarse de lo fundamental de la conversación, y habló por vez primera.

-¿Sabes porqué lo hicieron?

-¡Hombre si has hablado! Ya pensaba que tu mala cara había afectado tu lengua.

-¿Qué mala cara?- Él seguía a lo suyo, engullendo pan ahora.

-Veamos: moratones, cortes en las manos, el labio hinchado.. . No ha sido tu mejor noche.

-Bien, -dijo Nok, mirando a Moali- es decir, que no sabes porqué lo hicieron.

Sintiéndose ofendido, el guardia contestó en seguida.

-Fué la lluvia demonios.- Ante la mirada de estupor de sus compañeros.- Sí, lo sé, llueve siempre, pero ¿tanto? El río comienza a crecer y hay quien no lo aguanta.- En tono más confidencial añadió.- Se vuelven locos porque saben...

Ilkio había ido irguiéndose poco a poco, hasta parecer un palo. Nok volvió a desconectar de nuevo “¿Quien va a atacar en ese paso? Mierda, necesito a Treana”

Cuando se dio cuenta sus piernas se movían nerviosas. Se levantó de la silla frotándose las manos, y rozando constantemente el mango de la espada. Trataba de ignorar los gritos de Ilkio y Moali, y también trataba de ignorar a la princesa y sus estúpidos viajes nocturnos. En uno de los paseos inquietos que estaba dando por la taberna, se topó con Tim, y con una mirada astuta en sus ojos.

-¿Qué te pasa? ¿También te ha afectado la lluvia?"


Ahora decidme... ¿que sabéis de Treana? Todo lo que se os ocurra por favor.



viernes, 9 de octubre de 2009

En silencio y a oscuras.

El nombre de una rosa

Es más tal si no se pronuncia.

Es menos rosa con el sol, 

Que acariciada por la luna.

A oscuras una rosa sin nombre,

Es más grande y es más pura.


La pureza de un rojo sangre

En una oscuridad plateada.

Que sueña, derrite y abre

Las puertas de la razón a patadas.


Porque todo tiene un nombre, 

Signifique rosa o atadura.

Herida de amor, o de venganza

Herida se llama, y no por eso cura.


Porque los nombres no son nada, 

En la oscuridad ellos no alumbran,

Alumbran las esencias y las almas

Que sin mencionar nombre, perduran.


Alba Rosillo Llamas

miércoles, 7 de octubre de 2009

Locos

Llevo unas semanas dedicándome a aprender en el escaso tiempo que tengo libre. Estudio algunos pasajes de la historia, y algunos elementos que me pasaron desapercibidos hace tiempo.
En esta búsqueda, aún sin buscar nada en concreto, estoy descubriendo muchas cosas que lamento no haber descubierto antes. Hablo de Vincent van Gogh... ¿Quien no lo conoce? Estoy segura: todos sabeis decirme algo sobre él. La noche estrellada, uno de los muchos autorretratos, los lirios, la habitación, las interminables sillas, con suerte los campesinos que comen patatas... El genio esquizofrénico, recluuido en su manicomio interno y externo mientras pinta, siempre a la sombra de su hermano... Y sigue desdichado incluso tras morir. ¿Qué diría si supiera que creemos que se cortó la oreja? El verdadero responsable de la pequeña mutilación del lóbulo debe de reirse en su tumba.
Ya veis, incluso tras morir sigue siendo desdichado porque popularmete, nadie conoce la verdad.
El holandés, genio loco ingenuo, ingresó voluntariamente en un manicomio ¿que agallas hay que tener para hacer tal cosa? ¿Hasta que punto debe una persona ser consciente de su locura? Poco es demasiado en estos casos. El genio ya es esclavo de los dimes y diretes de su vida.
Antes de compartirlos, o si quiera pensarlos un segundo más, os invito a uniros con Van Gogh a la locura de leer su biografía y los estudios de sus cuadros más polémicos. Leed sus cartas y tratad de comprended a un genio prostituido tras su muerte, e ignorado durante su vida.

Puede que sea cierto eso de que todos los genios están locos.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Resbalón

Celebramos el cumpleaños de Marian. La palabra celebración y decaimiento no deberían ir en la misma frase, pero en mi caso, si que van.
Todo empezó muy bien, y Marian sonreía. Eso parecía ser lo más importante de todo. Marchaba todo sobre ruedas y las ideas convencieron bastante a la cumpleañera. Hubo algunos imprevistos (no vayais a cenar al foster's por vuestro cumpleaños)
A pesar del baile y la locura, cuando llegamos a casa mi yo maníaco-maniático se hizo cargo de la situación. Hubo un torbellino de sensaciones y emociones en mi cabeza que me hicieron decir y hacer cosas muy inusuales en mí. Perdí por un momento ese innato impulso de divertirme a mí y a los demás.
Y tiré a la basura la noche.

No puedo permitirme resbalones así, porque Marian no tiene la culpa. No tiene ninguna.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Piedra, papel y con suerte tijera.

A veces no se trata solo de esperar. La suerte no juega un papel tan importante como creemos en nuestra vida. No se trata de esperar que las cosas salgan bien o salgan mal. Debemos intentar, en la medida de lo posible, formar parte de un todo que nos arrastra sin importar a donde, a no ser que nos hagamos notar en el torbellino. Creo que solo hace falta un poco de fuerza para detenernos en la marea de viento que nos lleva como papeles a merced del aire. Pero nadie hace esa fuerza. 
Hoy ha llegado la noche, y no recordaba nada importante o trascendente que hubiera dicho, hecho o pensado hoy. Nada, ni una mísera palabra. No he sido consciente de mi vida, de mis horas despiertas de hoy. ¿Que he estado esperando? ¿Suerte? ¿Ganas? El tiempo no está para perderlo. Basta con observar y deducir de todos a los que tienes alrededor. Eso ya es aprender, ya es sacar algo en claro. Hoy nada está claro. Un paisaje difuminado emborrona mi confuso día. Me he dejado llevar por el alboroto feliz de la lluvia, y he perdido 24 horas más en un exilio blanco. Estamos tan acostumbrados a él, que incluso a la nada le encontramos engañosas formas. No lo son. No nos engañemos. Las formas no se ven por suerte, ni aparecen por si solas. Hay que hacer un mínimo esfuerzo, plantar los pies en tierra y dejar de ser papel para ser piedra. Y solo así llegaremos a ser tijera. Solo así cortaremos la marea de viento que todo lo lleva y lo arrastra, y veremos formas nuevas. Con colores que no son blancos. 
Han pasado 16 horas vacías, y mi tiempo no está para perderlo.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Lectores, Teilnok; Teilnok, lectores.

Me encantaría tener ganas de mostraros todo el trabajo que estoy haciendo con mi nueva novela. Incluso gran parte de ella está en soporte analógico y no en digital, y eso amigos míos es un gran logro. Pero no tengo ganas. Prefiero plantar dentro de un tiempo- temo que será bastante - un tomo con sobrado condimento en la cara de alguien, sin que ese alguien sepa qué va a pasar en la historia. Quiero que sea una aventura para alguien leer mi libro. Vale, no tiene título, ¿y qué? No es lo único que importa. Lo relevante de ese libro es su protagonista. ¿Su nombre? Teilnok. He decidido recopilar unos fragmentos de él para que os vayais familiarizando con mi coleguita. De la historia no os contaré nada... por el momento.


"Olía a polvo y a madera raída. Se oía crujir la pequeña ventana opaca y sucia que estaba en el rincón más absurdo e inaccesible del lugar. Teilnok advirtió esto, y sonrió divertido, a pesar de su situación. Se sentaba despreocupado sobre una precaria silla, que chirriaba a cada respiración del hombre, al cual -acostumbrado a la suciedad y a aquel olor a rancio- no le importaba traquetear sobre la mesa mugrienta con los dedos."


"El barón seguía mascando, y gruñendo cada vez que miraba a Teil.

-Tu nombre.- Exigió.

Teilnok estaba muy ocupado quitando trozos de barro de sus botas, parecía que contestaba por casualidad.

-Sabandija está bien. Me gusta. Tiene personalidad.

-Dime donde vives.

Teil miró desafiante al barón. Mostró una pícara sonrisa.

-Debería usted de haberme citado en otro sitio más elegante, quizá en el teatro, o en su propia casa, frente a una buena comilona.

-Donde vives.

-Mi gran señor... No estoy muy seguro. Si se refiere a donde paso la mayor parte del tiempo... Entonces frente a una jarra de cerveza. Si se refiere a donde duermo... Entonces ahora vivo en casa de cierto coleccionista de arte que ha dejado a su mujer sola en casa durante su viaje. - Rió - No sé si me entiende...

-Perfectamente.- Asintió confuso el barón. No había obtenido respuesta.

-Seguro.- Teilnok, levantó las cejas, y se puso en pié para apoyarse en la mesa. "Eunuco" Pensó.

El barón dio un imperceptible paso atrás.

-Mi hija ha sido violada. Brutalmente y reclamo justicia.

Inmediatamente el ambiente de la estancia cambió. La tensión se hizo tangible y Teilnok se inclinó un poco sobre la mesa, interrogando con sus ojos profundos al barón. Su tono de voz era peligrosamente tenue.

-¿Cuanto vale para usted la justicia?"


Simpático, verdad?

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Ya está decidido.

Va ser breve pero intenso.
Voy derecha a Facebook, encaminada al infierno pero orgullosa de ello. Tras seiscientas visitas en mi blog, me merezco un resbalón. Además... puede que me adentre en ese concurrido mundo y que lo ignore. ... ...    ....
¬¬ ¡que te lo crees tú!

Lo he decidido durante una conversación con Momo que de nuevo me ha demostrado que tiene ocho dedos de frente más que yo. (Lo cual no significa que tenga más de dos) Tendré un facebook y no cansinearé con ello, lamentándome de ser una víctima del sistema.
Pero entonces... ¿no será aburrido?

Hay estudiantes y ESTUDIANTES

Bueno... pues si que lo he cogido con ganas. Será que tras mi decepción de no poder iniciar un nuevo curso este año, necesitaba algo de estimulación intelectual... Que va, lo que pasa es que tengo un poco más de tiempo ahora. No voy a apresurarme a terminar mis estudios: no me presentaré a todas las convocatorias en diciembre. Terminaré en junio y así alargaré un poco más mi vida de estudiante.
Y es que... ¿quien querría que se terminase? Si con veinte años acabo mi época de absorción cultural ¿Que va a ser de mi? Me quedaré estancada en lo poco que conozco de las pocas doctrinas en las que sé algo. Quiero ampliar horizontes: Música, fotografía, derecho, filosofía, arte, geología, psicología... Merece la pena saber de todo, aunque solo sea un poco. ¿quien sabe? A lo mejor tengo un don innato para la arqueología ¿Como lo sabré si no investigo? Para ser franca no sé para qué tengo don innato, pero si sé para lo que no lo tengo: el dibujo técnico. Ironías de la vida... he empezado por ahí ¡Con un par! Jeje. Sin embargo cientos de ideas se quedan en el tintero a cada segundo, esperando ser exprimidas hasta la saciedad, para que alguien saque algo de jugo de ellas.
Hay tantas cosas que no voy a aprender jamás que me enloquecen. ¿Cuanta gente tiene esa inquietud? Aunque fuera mucha seguiría siendo insuficiente. Las aulas están llenas de burros que solo ven un título al final del camino. Yo prefiero concentrarme en el camino y ¡se me niega la plaza! Me gustaría ver a los que la tienen. ¿Quien dice que la merecen más que yo? Puedo tener muchísimos defectos, pero soy buena estudiante, y muy perseverante. Tanto que el año que viene estaré allí. ¡Y que me lo intenten impedir! ¡PERSEVERANCIA!

Mientras tanto pasará un año y las ideas del tintero se van secando. Cerraré los ojos mientras tanto, quizá se me dé bien la arqueología...

lunes, 14 de septiembre de 2009

Sin miedo a las críticas.

Ya he mencionado en un par de ocasiones ese "algo grande". Pensaba publicar aquí un breve fragmento, pero todavía no estoy preparada para escuchar críticas de eso. Sin embargo, hoy os ofreceré unos versos que pertenecen a esa recopilación de la que os hablé. Estos sí que podéis criticarlos cuanto queráis, soy consciente de que la poetisa que llevo dentro deja mucho que desear. Sin embargo empezaré fuerte y os ofreceré en primicia mi poesía favorita, que muchos ya conocen. Es música en todos los aspectos de la palabra, y aunque dicen que cada poesía tiene un significado particular e intransferible para otros, yo he tratado de trasmitir el mío, y parece que satisfactoriamente. Pero eso nunca podremos comprobarlo.

Bien, ahora limpiad de vuestra cabeza toda emoción externa. Apagad la música y leed con lentitud. Tomaos unos minutos antes de empezar... Yo siempre lo hago.



Nací en las notas de un piano.

Fue ayer, y en un solo destello de luz.

Blanco, negro, blanco, negro, blanco, blanco, negro...

Grande, eterno. Mi gran eterna cruz.


Melodía guardada en unos dedos torpes.

Anhelos en unos oídos de cristal.

Silencios tan bonitos como acordes.

Sinfonías que no se pueden mencionar.


Tristes notas en triadas.

Arpegios de nubes, plata y metal.

Corcheas largas como días.

Teclas vivas, sinceras y llenas de verdad.


Hace tanto....


En mi recuerdo se agazapan, momentos formas y olores.

De tu voz... mi melodía.

De tu rostro... mis colores.


Alba R.L.